La niebla cubre la capital: El Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México se ve obligado a suspender sus operaciones debido a la densa neblina que afecta su capacidad de vuelo.

La mañana del jueves en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) se convirtió en un día de incertidumbre para cientos de viajeros, ya que la presencia de un banco de neblina redujo significativamente la visibilidad en la zona, obligando a la instalación a implementar un protocolo de seguridad para evitar riesgos en …

La niebla cubre la capital: El Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México se ve obligado a suspender sus operaciones debido a la densa neblina que afecta su capacidad de vuelo.

La mañana del jueves en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) se convirtió en un día de incertidumbre para cientos de viajeros, ya que la presencia de un banco de neblina redujo significativamente la visibilidad en la zona, obligando a la instalación a implementar un protocolo de seguridad para evitar riesgos en las maniobras aéreas. La medida, tomada como medidas cautelares para garantizar la seguridad de los pasajeros y el personal del aeropuerto, implicó la suspensión temporal de las operaciones de aterrizajes y despegues, lo que afectó negativamente a decenas de vuelos programados para las primeras horas del día.

Según fuentes oficiales del AICM, la suspensión de las operaciones comenzó cuando las condiciones climáticas no cumplieron con los estándares mínimos requeridos por la aviación civil. La neblina que cubría el aeropuerto redujo significativamente la visibilidad, lo que hacía imposible para los pilotos mantener una visión clara de la pista y evitar posibles accidentes.

La medida tomada por el AICM afectó a vuelos programados tanto para pasajeros nacionales como internacionales, generando retrasos y posibles cancelaciones. Los viajeros que se encontraban en el aeropuerto al momento de la suspensión se vieron obligados a esperar y mantenerse informados sobre los avances de sus vuelos.

A pesar del incoveniente causado por la suspensión, la instalación aseguró que la seguridad de los pasajeros y el personal era su prioridad número uno. “La seguridad es nuestro principal objetivo”, mencionaron fuentes oficiales del AICM. “No podemos correr riesgos cuando se trata de la vida y la integridad de las personas”.

Los vuelos afectados por la suspensión fueron reprogramados para una hora posterior, lo que generó un gran retraso en el transporte aéreo. Los pasajeros afectados fueron notificados con anticipación sobre los retrasos y posibles cancelaciones, aunque muchos se vieron obligados a pasar horas esperando noticias sobre sus vuelos.

La suspensión de las operaciones del AICM fue un ejemplo más de la importancia de priorizar la seguridad en el transporte aéreo. Aunque la medida causó inconvenientes para los viajeros, también demostró que la instalación está dispuesta a tomar medidas drásticas para garantizar la seguridad de todos los involucrados.

Finalmente, la suspensión de las operaciones del AICM fue levantada cuando las condiciones climáticas mejoraron y la visibilidad aumentó lo suficiente como para permitir el normal funcionamiento del aeropuerto. Los vuelos que habían sido reprogramados o cancelados pudieron finalmente despegar y aterrizar con seguridad, gracias al esfuerzo de los pilotos, el personal del aeropuerto y las autoridades aeronáuticas.