Cambio en la senda del conocimiento: cómo la crisis científica global afectó la trayectoria de los investigadores estadounidenses y reveló la fragilidad del sistema de apoyo a la investigación.

2025: El año en el que la ciencia estadounidense se vio sometida a una gran presión El año 2025 fue un desafío para los científicos de Estados Unidos. En enero, la suspensión abrupta de operaciones clave en los Institutos Nacionales de Salud (NIH) no solo interrumpió ensayos clínicos y estudios en curso, sino que también …

Cambio en la senda del conocimiento: cómo la crisis científica global afectó la trayectoria de los investigadores estadounidenses y reveló la fragilidad del sistema de apoyo a la investigación.

2025: El año en el que la ciencia estadounidense se vio sometida a una gran presión

El año 2025 fue un desafío para los científicos de Estados Unidos. En enero, la suspensión abrupta de operaciones clave en los Institutos Nacionales de Salud (NIH) no solo interrumpió ensayos clínicos y estudios en curso, sino que también paralizó la revisión de subvenciones y otras actividades esenciales para la investigación. Esta medida tuvo un impacto significativo en la comunidad científica estadounidense.

Pero fue aún peor. La administración Trump emitió órdenes ejecutivas que declaraban la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres, y pusieron fin a los programas de diversidad, inclusión e inclusión (DEI) en varios organismos gubernamentales, incluyendo el NIH. Estas medidas no solo afectaron a las instituciones que buscan promover la igualdad de género y la diversidad, sino también a los científicos que trabajan en ellos.

La eliminación de datos públicos y herramientas esenciales para la investigación fue otro golpe duro para la comunidad científica. La falta de acceso a esta información importante impidió que los científicos estadounidenses puedan seguir adelante con sus investigaciones y proyectos.

La suspensión de operaciones en el NIH también tuvo un impacto significativo en la salud pública. Los ensayos clínicos y estudios en curso fueron interrumpidos, lo que significa que los pacientes no podían recibir los tratamientos y terapias que necesitaban. Además, la paralización de la revisión de subvenciones y otras actividades esenciales para la investigación impidió que nuevos proyectos y programas pudiesen comenzar.

La comunidad científica estadounidense se sintió perpleja e indignada ante estas medidas. Los científicos son conocidos por su objetividad y neutralidad, pero esta situación los llevó a tomar partido. La suspensión de operaciones en el NIH y la eliminación de programas DEI fueron consideradas como ataques directos contra la comunidad científica y su capacidad para hacer investigación valiosa.

La respuesta de la comunidad científica fue unánime. Los científicos estadounidenses se unieron para exigir que se revirtieran las decisiones de la administración Trump. La Asociación Estadounidense para el Avance de la Ciencia (AAAS) y otras organizaciones científicas emitieron declaraciones públicas en defensa de la investigación y la inclusión. Los científicos individuales también se unieron a la lucha, escribiendo cartas al Congreso y participando en manifestaciones pacíficas.

A pesar del esfuerzo colectivo, la situación para los científicos estadounidenses siguió siendo difícil. La suspensión de operaciones en el NIH y la eliminación de programas DEI continuaron durante buena parte del año 2025. Fue un desafío emocionante y desalentador para la comunidad científica, pero también fue una oportunidad para que los científicos estadounidenses se unieran y lucharan por su derecho a hacer investigación valiosa y promover la inclusión.