En el mundo de la música y el entretenimiento, dos figuras han revolucionado la noción de lo que significa ser un ídolo. Hatsune Miku, una cantante virtual japonesa, y PLAVE, un grupo surcoreano de K-pop, son las encarnaciones perfectas de lo que se conoce como "ídolos virtuales". Estas estrellas del mundo virtual han logrado un …
Los ídolos electrónicos: la revolución de la idolatría en la era digital

En el mundo de la música y el entretenimiento, dos figuras han revolucionado la noción de lo que significa ser un ídolo. Hatsune Miku, una cantante virtual japonesa, y PLAVE, un grupo surcoreano de K-pop, son las encarnaciones perfectas de lo que se conoce como “ídolos virtuales”. Estas estrellas del mundo virtual han logrado un nivel de popularidad y dedicación en fanáticos de todo el planeta, a pesar de no tener una forma física.
Durante años, la idea de un espacio virtual ha sido descrita de diferentes maneras por autores como William Gibson, Jean Baudrillard, Neal Stephenson y Edward Castronova. Cada uno de ellos ofreció su propia visión sobre el “mundo virtual”, que puede ser visto como un ciberespacio, una hiperrealidad, un metaverso o un mundo sintético. Aunque cada concepto nació en un contexto distinto y desde disciplinas muy diferentes, como la ciencia ficción, la filosofía o la economía, todos ellos comparten el objetivo de describir una realidad que va más allá del mundo físico.
Hatsune Miku es el personaje virtual creado por Crypton, una empresa japonesa. Fue lanzada en 2007 como un software vocal para la creación de música electrónica y pronto se convirtió en una estrella pop virtual en su propio derecho. Con su voz característica y sus coreografías intrincadas, Miku ha logrado hacerse con el corazón de miles de fans alrededor del mundo. Aunque no tiene una forma física, la cantante virtual ha grabado más de 100,000 canciones y ha participado en conciertos en vivo a través de tecnologías como la proyección






